Interludio: 2 años
Y que cumplas muchos más
Hoy hace dos años que escribí y mandé la primera entrega de Gritando al vacío. Dos putos años. Parece que ha pasado muchísimo tiempo y a la vez casi nada. Tiempo suficiente para que me/te/nos cambie la vida de formas inesperadas.
Asímismo, dos meses hace que te mandé la última carta. No fue una carta especialmente alegre. No había tenido un buen día. Ni una buena semana. Ni un buen mes. Ni… Bueno, ya te haces a la idea, que no quiero ser pesado.
Por aquel entonces te dije que iba a parar. Que estaba agotado. Que ya no sabía qué hacer ni para qué ni para quién. Que no volvería hasta que lo tuviera claro.
Pero que volvería.
Durante las últimas semanas he estado descansando, meditando y haciendo dominadas. El camino del monje saolín. Bueno, también hice un Excel con fórmulas y números de todo tipo. He inventado el neo-zen, supongo.
Y hoy, aprovechando la efeméride, emerjo de mi templo de calistenia y Google Docs para decirte que ya lo sé. Ya hay un plan. Una dirección y un destino.
Pero no te asustes, que no va a haber cambios radicales. No voy a hacerme influencer de moda, por mucho que la gente me pare por la calle para suplicármelo. Esto va a seguir siendo en esencia la misma mierda, pero un poco distinta, no sé si me explico. Al final todo lo que sé hacer es ordenar palabras con mayor o menor atino.
Espero que te guste, porque al final todo esto es para ti.
Nos vemos en septiembre para la temporada 4.
Gracias por seguir ahí.
P.D: Ahora esta newsletter vive en news.gritandoalvac.io . Haber comprado un dominio .io sólo para hacer el chiste es algo que me saca una sonrisa. Ojalá que a ti también.

